CHIP M1
La tecnología
informática está muy presente en nuestras vidas, tanto que la aparición en el mercado
de un nuevo chip es también un tema a comentar, incluso por los más profanos.
La corporación californiana APPLE lanzó en noviembre del pasado año el nuevo
chip M1, para sus ordenadores portátiles, cambiando desde ese momento las
reglas del juego para el resto de fabricantes mundiales.
Los de
Cupertino están abandonando progresivamente, durante este año, los procesadores
de INTEL Core (i3, i5, i7, i9) con los que estábamos familiarizados, tanto en
los iMAC como en los Macbooks. Si rascamos en la historia de esta compañía,
descubriremos como finalmente han consumado una muy ansiada venganza.
Por el año 2005 el CEO Steve Jobs
presentaba su nueva alianza con INTEL, abandonando los procesadores PowerPC (de
AIM-Motorola-IBM) que empleaban desde 1994, aunque ya bajo la amenaza del
imparable avance de Microsoft, con su Windows 95.
Pero estos cambios de
procesadores, con las mejoras de rendimiento, también han supuesto transformación
en los lenguajes de software (arquitecturas), siendo necesarios los emuladores
(Rosetta 1 en 2006 y Rosetta 2 en 2020) para permitir el funcionamiento de los
programas diseñados para los INTEL.
Rosetta hace referencia a la piedra
usada por Jean-François Champollion, para descifrar los jeroglíficos egipcios
(piedra escrita en tres lenguas: jeroglífico/demótico/griego/). El emulador
actual, Rosetta 2, hace precisamente eso, traducir la compleja escritura que
hasta ahora usan los procesadores INTEL mediante comandos complejos x84 (“jeroglíficos”) a otras instrucciones más simples y rápidas de comandos ARM (“alfabeto griego”). De
esta forma “casi” todos los programas funcionan en los nuevos Mac M1.
La venganza, anteriormente
referida, supone que en 2005 INTEL desdeñó el implantar sus chips en los teléfonos
iPHONE, por tanto Apple tuvo que continuar fabricando sus chips de teléfonos a
través de la empresa TSMC. Pero al llegar al 2020 los chips A14 presentes en
los iPHONE 12 y en el iPAD Pro, eran ya más potentes que los chips de los
propios ordenadores. En 2020 Apple le dio la patada a Intel, al fabricar sus
propios chips.
Podemos decir,
por tanto, que los portátiles de Apple de hoy son chips de teléfonos con
pantalla y teclado. Los smartphones han evolucionado tanto, en su carrera frenética
ente marcas, que han adelantado a las computadoras. El chip M1 es un SoC
(System on a Chip), esto significa que en un pequeño chip de 120 mm² se
encuentran juntos la CPU, GPU, Memoria RAM, Tarjeta Gráfica y Procesador.
Y el resultado es que los
componentes acceden a la información de forma conjunta y sin copias, con gran
velocidad gracias a un lenguaje simplificado para móviles y tablets (ARM) y un sistema
operativo ligero, el MAC OS Big Sur.
Todo ello gastando la mínima
energía (eficiencia de bits por watts) y con escaso calentamiento (se eliminan
los ventiladores). Los nuevos y revolucionarios ordenadores con chip m1 son el
doble de potentes (que los i9) pesan 1000 gramos, miden 1 cm de ancho, tienen
una batería que dura 20 horas, no hacen ruido ni se calientan (porque no necesitan
ventilador) y además valen la mitad de precio (de 1600 a 900 €), ya que los Apple
Silicon M1 son de fabricación propia.
¿Y tiene un lado oscuro este
nuevo chip? Pues sí, parece que lo tiene. Se deduce una tendencia
centralizadora/ controladora y casi sectaria de la compañía APPLE, sobre sus
productos, lo que ellos llaman priorizar “la experiencia del cliente”. Si en los iPHONE ya sabemos que es misión casi
imposible extraer la batería, ahora estos ordenadores no permitirán sustituir
los componentes, ya que miden nanómetros y están integrados en un chip. Ya se
comenta en foros especializados que los Macbooks no usan prácticamente la
memoria RAM para datos temporales, si no que escriben continuamente en el disco
duro (SSD), por lo que éste acabará fallando, ya que tiene una vida útil finita,
medida en Data Units Written (o datos que se pueden escribir en total en Terabytes).
Además parte de la clave de la rapidez del ChipSet M1, además de la
arquitectura ARM, es el ligero sistema operativo Mac Big Sur, cuyas
actualizaciones garantiza Apple por 5 años (analizando tus datos para mejoras),
pero que serán cada vez más pesadas (no deja instalar versiones antiguas), por
lo que la obsolescencia estará garantizada.
En conclusión, el Macbook M1 tiene gran
rendimiento al procesar y eficiencia energética, pero su aluminio reciclado no
basta para amortiguar el impacto medioambiental que esta máquina tendrá, en un
futuro próximo, ya que se trata de un consumible algo más efímero, diseñado
como tal por la compañía de la manzana de Alan Turing.
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